Turquía: Deben restablecerse plenamente las libertades fundamentales

Tras las elecciones presidenciales y parlamentarias celebradas en Turquía el 24 de junio de 2018, las autoridades turcas deben poner fin a sus continuos ataques a la libertad de expresión y levantar el estado de emergencia, dijo PEN International.

El presidente Erdogan ha ganado un nuevo mandato de cinco años después de asegurar casi el 53% en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Ahora asumirá poderes mucho más amplios en virtud de una nueva Constitución aprobada por referéndum el 16 de abril de 2017. Los cambios constitucionales otorgan al presidente nuevos poderes centralizados de gran alcance, incluido el derecho a gobernar por decreto, a nombrar o destituir únicamente a los ministros, a abolir el parlamento y a convocar elecciones en cualquier momento. La nueva constitución también elimina la autoridad del parlamento para monitorear la rama ejecutiva y debatir proyectos de ley de presupuesto, a la vez que hace más difícil impugnar al presidente por conducta criminal.

“Seguimos profundamente preocupados por lo que depara el futuro para la separación de poderes en Turquía”, dijo Jennifer Clement, presidenta de PEN International. “Con la independencia del poder judicial ya bajo una inmensa amenaza, el otorgamiento de amplios poderes al poder ejecutivo corre el riesgo de erosionar aún más los mecanismos de equilibrio necesarios para evitar el abuso de poder”.

Las elecciones presidenciales y parlamentarias se desarrollaron en un clima represivo. El estado de emergencia, que impone fuertes restricciones a la libertad de expresión, ha estado en vigor durante casi dos años. Los medios de comunicación y el pluralismo político, esenciales para la celebración de elecciones libres y justas, se han visto gravemente socavados. Más de 170 periodistas y escritores siguen languideciendo entre rejas. Los líderes de la oposición han sido encarcelados y los funcionarios electos han sido destituidos por la fuerza. Selahattin Demirtaş, el líder del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) se presentó a la presidencia desde su celda.

“Es hora de que las autoridades turcas expongan las medidas que se proponen adoptar para restablecer plenamente las libertades fundamentales en Turquía. Deben empezar por poner en libertad a todas las personas encarceladas únicamente por ejercer sus derechos a la libertad de opinión y expresión, poner fin a los arrestos y procesamientos arbitrarios, garantizar la libertad de los medios de comunicación, defender la independencia del poder judicial y levantar el estado de emergencia”, dijo Jennifer Clement.