TEDH: “Los juicios sistemáticos contra los periodistas pretenden causar miedo, un efecto amedrentador”

En una sentencia anunciada ayer (12 de marzo), el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha llegado a la conclusión de que los procedimientos penales incoados sistemáticamente contra periodistas ejercen presión sobre ellos, les obligan a aplicar la autocensura y violan la libertad de expresión.

Al pronunciarse sobre la solicitud de Ali Gürbüz, propietario del entonces periódico Ülkede Özgür Gündem, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha indicado que, aunque Gürbüz fue absuelto en cada uno de los procedimientos incoados en su contra, los procedimientos en cuestión lo presionaron como profesional de los medios de comunicación y lo obligaron a aplicar cierta autocensura.

El TEDH ha declarado además que estos procedimientos eran “capaces de tener un efecto amedrentador sobre la libertad de expresión y el debate público”.

Turquía pagará a Gürbüz 3.500 euros en concepto de daños no pecuniarios.

¿Qué había pasado?

En total se presentaron siete demandas contra Ali Gürbüz, propietario del entonces periódico Ülkede Özgür Gündem, debido a 11 artículos y reportajes publicados en el periódico entre 2004 y 2006.

Entre los 11 artículos e informes que fueron objeto de acciones judiciales se encontraban también los del mensaje de Navidad del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las declaraciones de los reclusos, en las que se pedía que se estableciera un diálogo con el dirigente del PKK Abdullah Öcalan para lograr una solución pacífica de la cuestión kurda.

En 2007, Gürbüz fue condenado a pagar una multa judicial por “publicar las declaraciones de la organización terrorista”. La sentencia en cuestión fue revocada por el Tribunal Supremo de Apelación. Ali Gürbüz fue absuelto de todos los cargos presentados contra él en 2011.

Sin embargo, al apelar al TEDH, Gürbüz declaró que “estos procedimientos le habían presionado como profesional de los medios de comunicación debido a su duración y a pesar de su absolución al final de cada uno de los procedimientos”.

¿Qué dice la sentencia del TEDH?

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos anunció ayer su sentencia sobre Ali Gürbüz.

El tribunal ha dictaminado que Turquía ha violado la libertad de expresión según el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos y ha condenado a Turquía a pagar a Gürbüz 3.500 euros (aproximadamente 21.500 liras turcas) en concepto de daños no pecuniarios.

“La Ley Antiterrorista se aplica automáticamente”

En su fallo del 12 de marzo, el tribunal señaló que las publicaciones objeto de juicios en Turquía “consistían en mensajes insignificantes” e indicó que la aplicación automática de la Ley Antiterrorista a cualquier declaración, independientemente de su contenido real, “podía tener un efecto amedrentador sobre la libertad de expresión y el debate público”.

“Es una forma de acoso tal como para intimidar”

El tribunal añadió: “A pesar de que el demandante había sido absuelto, el proceso se había prolongado por largos períodos durante los cuales el temor a ser condenado había presionado inevitablemente a Gürbüz, lo que le obligó, como profesional de los medios de comunicación, a aplicar cierta autocensura”.

En este contexto, el tribunal señaló que el número y la duración de los procedimientos “pueden considerarse como una forma de acoso que intimida y disuade al autor de publicar artículos”.

“Interferencia en la libertad de expresión”

En su sentencia, el tribunal también indicó que, aunque Gürbüz había sido absuelto, los procedimientos en cuestión “consistían en limitaciones reales y efectivas” y “ejercían presión sobre Gürbüz durante un cierto período”. En consecuencia, el tribunal ha dictaminado que “hubo una interferencia en el derecho de Gürbüz a la libertad de expresión”.

El tribunal concluyó que “el mantenimiento de numerosos procesos penales contra Gürbüz no respondía a una necesidad social apremiante, no era proporcional a los objetivos legítimos perseguidos (protección de la seguridad nacional y de la integridad territorial) y no era necesario en una sociedad democrática”. (Bianet)