McAllister, Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores : “El Gobierno turco da la espalda al Estado de Derecho, la democracia y los valores europeos.”


David McAllister, legislador del Parlamento Europeo (PE) y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, ha dicho que “los recientes acontecimientos en Turquía, incluidas las purgas del poder judicial, la controvertida reforma constitucional y las graves violaciones de los derechos humanos, indican que el país está dando la espalda al Estado de Derecho, la democracia y nuestros valores europeos”.

McAllister, concedió una entrevista a Vocal Europe, un medio de comunicación en línea con sede en Bruselas, donde subrayó que las relaciones entre la UE y Turquía se han enfrentado a enormes desafíos, en particular desde el controvertido intento de golpe militar del 15 de julio de 2016, mientras el presidente autocrático turco Recep Tayyip Erdogan refuerza su control sobre los derechos y libertades fundamentales.

“Estoy siguiendo estos acontecimientos con profunda preocupación. El Parlamento Europeo ha pedido en reiteradas ocasiones que se suspendan las negociaciones de adhesión tras el retroceso democrático de Turquía. Teniendo en cuenta las conclusiones de la Comisión de Venecia, que especificó que los cambios constitucionales en Turquía son incompatibles con los criterios de Copenhague, creo que deberíamos optar por una forma diferente de colaboración que prevea la cooperación en ámbitos clave de interés común en lugar de las conversaciones de adhesión a la UE”, dijo McAllister.

En cuanto al papel del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH): “Quisiera subrayar que, tras declarar el estado de excepción, Turquía había suspendido parte de sus obligaciones en materia de derechos humanos con arreglo al artículo 15 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). Esto ha limitado la jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a las violaciones del derecho a la vida y a los casos de tortura o penas inhumanas o degradantes en Turquía”, dijo McAllister.

Afirmando que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos es independiente y, como tal, está sujeto a las leyes y no a decisiones políticas, McAllister ha añadido que “está obligado a respetar los términos de la convención para los Estados en situaciones de emergencia, pero puede considerar si Turquía actúa de forma equilibrada. De hecho, el tribunal ha incluido varios casos sobre la libertad de expresión en su agenda sin esperar al final del estado de excepción en Turquía y se espera que emita un fallo sobre estos casos este año”.

Por favor, haga click para leer la entrevista (en inglés)