Coronel turco purgado enviado a Libia, muerto en un bombardeo, enterrado en secreto

Un coronel de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) que fue obligado a retirarse del servicio como parte de una purga dirigida por el gobierno de Erdogan fue llamado a servir en Libia, donde murió en un atentado con bomba y fue enterrado lejos de la vista del público, según informó el periódico ultranacionalista Yeniçağ.

El coronel Okan Altınay se vio obligado a jubilarse tras el fallido intento de golpe de Estado del julio de 2016, tras el cual el Gobierno turco lanzó una purga masiva y destituyó a más de 130.000 funcionarios públicos de sus puestos con el pretexto de una lucha antigolpista.

Altınay fue llamado a filas debido a la falta de un número suficiente de oficiales para servir en la misión turca en Libia.

El mes pasado Turquía comenzó a enviar tropas a Libia en apoyo del gobierno internacionalmente reconocido de Trípoli. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan dijo que Turquía estaba comenzando el despliegue de tropas a Libia y que utilizaría medios diplomáticos y militares para asegurar la estabilidad en su sur.

El columnista de Yeniçağ Batuhan Çolak publicó la historia de Altınay en una serie de tuits. Dijo que Altınay se vio obligado a retirarse porque era un oficial kemalista, término que se utiliza para los seguidores de los ideales del fundador de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk.

“Muchos de nuestros valiosos oficiales también han sido enviados a Libia. Uno de ellos fue el coronel Okan Altınay. Fue martirizado en un ataque con bomba llevado a cabo por el grupo [Jalifa] Haftar en un barco militar turco. Su cuerpo fue llevado a Turquía y enterrado sin una ceremonia fúnebre oficial”, escribió Çolak.

El entierro en secreto de Çolak, aparentemente para evitar atraer la ira del público, en su ciudad natal Aydın, provocó críticas de su familia y colegas, según Çolak.

Erdoğan dijo en un comunicado el sábado que “algunos soldados” habían sido asesinados en Libia y fue criticado por restar importancia a las vidas de esos soldados.

Erdoğan y su gobierno son acusados de poner en riesgo las vidas de los soldados turcos al enviarlos a Libia sin ningún interés turco en juego.

Siguiendo sus tuits, Çolak dijo que recibió muchas amenazas de usuarios anónimos de Twitter y que se intentó piratear su cuenta de Twitter.

El domingo el periódico Yeniçağ anunció que las cuentas de Twitter de Çolak y otro periodista del diario, Murat Ağırel, así como sus direcciones de correo electrónico han sido hackeadas.

La semana pasada, el portavoz presidencial İbrahim Kalın negó los informes de un ataque a un barco militar turco desplegado en Libia. (turkishminute.com)