Un decreto-ley del estado de emergencia refuerza la mano del presidente turco


Se ha promulgado un nuevo decreto-ley del estado de emergencia que modifica ciertas leyes para quitar ciertos poderes del gabinete y dárselos directamente al presidente a fin de facilitar la transición a un sistema presidencial.

El nuevo decreto cambia la designación “el presidente” por las palabras “los ministros” o “el gabinete” en varios lugares.

Entrará en vigor después de que el presidente jure su cargo, que es cuando el nuevo sistema presidencial de Turquía, aprobado en un referéndum en 2017, entre en vigor.

Bajo el nuevo sistema no habrá un primer ministro, pero sí una presidencia fuerte con muchos poderes adicionales, incluyendo el poder de emitir decretos y hacer presupuestos.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ganó su quinta victoria electoral consecutiva y finalmente podrá gobernar Turquía con un sistema unipersonal omnipotente y todopoderoso que no existe en ningún país democrático.

La mayoría de los expertos concuerdan en que ahora está en el club de los “gobernantes fuertes” como Vladimir Putin de Rusia y Xi Jinping de China.

Puede estar potencialmente en el poder hasta 2032 -con el nuevo sistema, un presidente puede presentarse dos veces y también por tercera vez si convoca a elecciones anticipadas- y convocar elecciones anticipadas está dentro de la autoridad del presidente.

Tras el controvertido referéndum del año pasado sobre un sistema presidencial similar al del sultán, el consejero de Putin, Sergei Markov, declaró que la autoridad de Erdogan sería ahora mucho más fuerte y vasta que la del líder ruso.

Como dice el New York Times, Erdogan ahora tiene “poderes dictatoriales” a su disposición. Ese sistema presidencial se ha puesto en marcha a toda velocidad después de las elecciones del 24 de junio.