Turquía pide a 83 países que extraditen a 452 personas por supuestos vínculos con el movimiento Gülen


El Gobierno turco ha enviado a 83 países expedientes de extradición de 452 personas como parte de su masiva caza de brujas mundial tras el golpe de Estado contra presuntos miembros del movimiento Gülen desde el controvertido intento de golpe de Estado el 15 de julio de 2016.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlüt Çavuşoğlu, dijo a la Comisión de Planificación y Presupuesto del Parlamento, refiriéndose al movimiento Gülen: “Seguimos luchando decididamente con la FETÖ tanto en nuestro país como en el extranjero”. “Estamos persiguiendo a los terroristas de FETÖ dondequiera que estén en el mundo. Llevaremos a los miembros de la FETÖ ante la justicia turca para que rindan cuentas”, añadió.

“FETÖ” es un término despectivo acuñado por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) dirigido por el presidente Recep Tayyip Erdogan para referirse al movimiento Gülen.

“Preparamos expedientes de 452 personas vinculadas a FETÖ como parte de las investigaciones sobre miembros de alto rango de la presencia del grupo terrorista en el extranjero. Enviamos archivos a los 83 países en los que viven estas personas”, dijo Çavuşoğlu.

Dijo que, con la cooperación de 21 países, un total de 104 presuntos miembros del movimiento Gülen han sido extraditados a Turquía hasta la fecha. También declaró que las escuelas y academias de idiomas supuestamente afiliadas al movimiento Gülen han sido cerradas en 21 países. Añadió que la Fundación Maarif ha asumido la administración de escuelas en 16 países.

La controvertida Fundación Maarif fue establecida por el Gobierno islamista turco de Recep Tayyip Erdogan después del intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016 en Turquía para hacerse cargo de la administración de escuelas en el extranjero supuestamente vinculadas con el movimiento Gülen. Hasta la fecha, ha tomado el control de docenas de escuelas establecidas por voluntarios del movimiento Gülen en países africanos como Somalia, Guinea, Níger, Sudán y la República Popular del Congo.

El ministro turco también declaró que Alemania está lejos de cumplir con las exigencias del Gobierno turco respecto a los supuestos miembros del movimiento Gülen. En septiembre, el presidente turco Erdogan pidió a Berlín que extraditara a lo que, según él, eran cientos de partidarios de Gülen que residían en Alemania. La canciller Angela Merkel dijo que Alemania necesitaba más pruebas si quería clasificar al movimiento como una organización terrorista, como exige Ankara.

Cientos de miles de personas en Turquía han sido objeto de procesos judiciales en los últimos dos años por cargos de pertenencia al movimiento Gülen desde la intentona militar.