Turquía encarcela a 43 mujeres por organizar venta benéfica a beneficio de las víctimas de la purga


Un tribunal turco detuvo y encarceló el martes a 43 de las 80 mujeres presuntamente sometidas la semana pasada a torturas y malos tratos a manos de agentes del Departamento de Policía de Mersin, acusadas de organizar una venta a beneficio de las familias que habían sido víctimas de una purga llevada a cabo por el Gobierno turco contra presuntos miembros del movimiento Gülen, según informó el portal de noticias TR724.

Según el hilo publicado el sábado por la cuenta de Twitter @Turkeydeiskence (Tortura en Turquía), los agentes de policía de la Dirección contra el Contrabando y la Delincuencia Organizada (KOM) en la provincia de Mersin han detenido a 80 personas, entre ellas mujeres, 25 estudiantes de secundaria y universitarias. Se informó que también había una madre con su bebé de dos meses entre los detenidos. Al parecer, la madre y el bebé han permanecido bajo custodia policial durante los últimos 4 días en condiciones inhumanas.

Las autoridades turcas no han confirmado ni denegado esta afirmación.

Además, una estudiante de bachillerato de 15 años de edad se la mantuvo detenida sola en la Oficina de Menores del Departamento de Policía Provincial.

La cuenta de Twitter también afirmó que una abogada que representaba a los detenidos se desmayó a la salida del Departamento de Policía tras presenciar la tortura y los malos tratos infligidos a sus clientes bajo custodia policial.

Más de 17.000 mujeres en Turquía, muchas de ellas con niños pequeños, han sido encarceladas en la represión sin precedentes y sometidas a tortura y malos tratos en centros de detención y cárceles como parte de la campaña sistemática del gobierno de intimidación y persecución de críticos y opositores, según un informe titulado “Mujeres encarceladas en Turquía: Campaña sistemática de persecución y miedo” publicado por Stockholm Center for Freedom (SCF).

Turquía sufrió un controvertido intento de golpe militar el 15 de julio de 2016 en el que 249 personas perdieron su vida. Inmediatamente después del golpe de Estado, el gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) junto con el presidente Erdogan culpó al movimiento de Gülen.


Gülen, quien inspiró al movimiento, negó enérgicamente tener ningún rol en el golpe fallido y pidió una investigación internacional sobre él, pero el presidente Erdogan llamando al intento de golpe “un regalo de Dios” y el gobierno iniciaron una amplia purga para limpiar a los simpatizantes del movimiento de las instituciones estatales, deshumanizando a sus figuras populares y poniéndolas bajo custodia.

Turquía ha suspendido o despedido a más de 150.000 jueces, profesores, policías y funcionarios públicos desde el 15 de julio de 2016. El ministro del Interior turco anunció el 12 de diciembre de 2017 que 55.665 personas han sido detenidas.

Anteriormente, el 13 de diciembre de 2017, el Ministerio de Justicia anunció que 169.013 personas han sido procesadas por cargos relacionados con el golpe de Estado.
“Un total de 48.305 personas fueron detenidas por tribunales de Turquía en 2017 por sus presuntos vínculos con el movimiento Gülen”, dijo el 5 de enero de 2018 el ministro del Interior turco Süleyman Soylu. “El número de detenciones es casi tres veces mayor”, dijo Soylu en una reunión de seguridad en Estambul y afirmó que “ni siquiera estas cifras son suficientes para revelar la gravedad del asunto”.