Turquía emite órdenes de detención contra 15 periodistas por presuntos vínculos con Gülen


Ocho trabajadores de los medios de comunicación fueron detenidos el miércoles durante operaciones en siete provincias tras la emisión de órdenes de detención dictadas por la Fiscalía General de Ankara contra 15 periodistas que solían trabajar para la agencia de noticias estatal turca Anadolu (AA) como parte de la caza de brujas del Gobierno turco tras el controvertido golpe de Estado contra presuntos miembros del movimiento Gülen.

Según informes de los medios de comunicación turcos, los 15 buscados por los fiscales fueron despedidos por decretos del gobierno en virtud de un estado de emergencia que ya ha llegado a su fin por presuntos vínculos con el movimiento Gülen, debido a su presunto uso de la aplicación ByLock para teléfonos móviles.

Las autoridades turcas creen que ByLock es una herramienta de comunicación entre los supuestos seguidores del movimiento Gülen. Decenas de miles de personas, incluyendo funcionarios públicos, oficiales de policía, soldados, empresarios e incluso amas de casa, han sido despedidos o arrestados por usar ByLock desde un controvertido intento de golpe de Estado el 15 de julio de 2016.

La policía detuvo a los periodistas O.K., E.G., F.S., A.C., İ.H.Ç., Y.Ç., M.M.Ö. y Y.E. durante las redadas en Ankara, Estambul, Tekirdag, Ordu, Yalova, İzmir y Tokat.

Turquía ocupa el puesto 157 entre 180 países en la clasificación mundial de la libertad de prensa de 2018, según el informe de Reporteros sin Fronteras (RSF). Si Turquía pierde dos lugares más, estará en la lista negra de países que tienen el historial más pobre en libertad de prensa.

Turquía es la mayor cárcel de periodistas del mundo. Las cifras más recientes documentadas por Stockholm Center for Freedom muestran que 237 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación estaban en prisión el 7 de octubre de 2018, la mayoría en detención preventiva. De las personas encarceladas, 169 están detenidas a la espera de juicio, mientras que sólo 68 periodistas han sido condenados y están cumpliendo su condena. Quedan pendientes las órdenes de detención de 148 periodistas que viven en el exilio o siguen prófugos en Turquía.

El Gobierno turco también cerró unos 200 medios de comunicación, incluyendo agencias de noticias y periódicos kurdos, después del fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016.