Mujeres encarceladas en Turquía: Regresa a la cárcel con su recién nacida 4 días después del parto

Hatice Şahnaz, en detención preventiva desde hace 9 meses acusada de presuntos vínculos con el movimiento Gülen, fue puesta tras las rejas en el sur de Turquía unos días después de dar a luz a una bebé.

Su recién nacida, Safiye, se ha unido a cientos de niños que Turquía mantiene en la cárcel con sus madres. Y hoy cumplió 10 días.

Desde el fallido intento de golpe de Estado de 2016 más de 50 mujeres embarazadas fueron detenidas o encarceladas. Actualmente hay 35 mujeres embarazadas en las cárceles de Turquía. Además, 743 niños, de 0 a 3 años, están tras las rejas con sus madres.

Ömer Faruk Gergerlioğlu, activista turco de derechos humanos, médico y diputado del prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP), declaró en su cuenta personal de Twitter que «El párrafo 4 del artículo 16 de la Ley nº 5275 establece que ‘la ejecución de la pena de prisión de una mujer debe suspenderse si no han transcurrido seis meses desde el parto’. Invito a las autoridades a liberar a estas madres para obedecer la ley y no violar sus derechos humanos», dijo Gergerlioğlu.

El marido de Hatice Şahnaz pide desesperadamente ayuda de las autoridades turcas para la libertad de de su mujer e hija.

El 20 de marzo de 2018, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) dijo que 600 mujeres con niños pequeños estaban detenidas en Turquía desde diciembre de 2017, y pidió a Turquía que pusiera fin a la práctica de detener a mujeres embarazadas y en el puerperio.

Las autoridades de la prisión no le permitieron al padre la recién nacida traer biberones, mantas, un cochecito, pañales o ropa para la bebé, diciendo que estos artículos se podían conseguir en el interior.

La joven madre fue detenida en septiembre de 2018 por sus presuntos vínculos con el movimiento Gülen, al que Turquía atribuye el fallido golpe de Estado de 2016.

El movimiento niega cualquier implicación en el golpe o en el terrorismo.

Se lanzó una campaña de petición para su liberación en change.org.