Recluso de 70 años, encarcelado por los vínculos de Gülen pide justicia en una carta desde la cárcel


Alaattin Gökhan, de 70 años de edad, que ha estado tras las rejas durante 800 días debido a supuestos vínculos con el movimiento Gülen, pide desesperadamente que se haga justicia en su caso en una carta enviada desde la prisión, según informó TR724.

El Gobierno turco acusa al movimiento Gülen de haber planeado el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016 y lo califica de “organización terrorista”, aunque el movimiento niega rotundamente su participación en la intentona militar o en cualquier actividad terrorista.

Gökhan, que solía ser presidente de una fundación local en la provincia occidental de Balikesir, es una de las decenas de miles de personas que han sido enviadas a la cárcel debido a supuestos vínculos con Gülen desde el julio de 2016.

En una carta que envió desde la prisión de Kepsut- Balikesir, Gökhan habla de su terrible experiencia desde su detención el 16 de agosto de 2016 y su posterior arresto. El anciano, que es ingeniero de profesión y trabajó para el Estado durante 41 años, fue sentenciado a 10 años de cárcel por cargos de pertenencia a una organización terrorista.

“No puedo tolerar las acusaciones de pertenencia a una organización terrorista y la participación en un golpe de Estado. Estoy sufriendo todos los días aquí. Condeno a quien esté detrás del golpe”, escribe en su carta.

Gökhan dice que fue objeto de una serie de violaciones de derechos, actos de maltrato e ilegalidad durante su detención y juicio. Dijo que dos fiscales que exigieron su liberación durante el juicio fueron reemplazados, mientras que un tercer fiscal, que pidió la continuación de su encarcelamiento, permaneció en el juicio.

El anciano habla de las acusaciones de un testigo secreto contra él y dice que el testigo secreto no asistió a ninguna de las audiencias, citando problemas de salud.

En cuanto a su detención, que duró ocho días, Gökhan dice que entró en coma diabético porque no pudo conseguir su medicación. Según su carta, el hombre sufre de una serie de problemas de salud y recibe cinco medicamentos cada día.

Dice que su válvula cardiaca necesita tratamiento urgente y que necesita una cirugía de rodilla porque tiene dificultad para caminar.

“Todo es un problema aquí. Es muy difícil ir a la enfermería. El agua caliente se da durante tres horas, dos días a la semana. Siempre hay una larga cola para ducharse y usar el baño. Imagínate qué tipo de tortura es para un paciente de próstata esperar un turno para ir al baño. También hace mucho frío en la cárcel, estoy temblando”, dice el hombre, y agrega que 42 presos están recluidos en su celda, que tiene capacidad para 28 personas, lo que obliga a algunos presos a dormir en el suelo.

Al final de su carta, Gökhan expresa su convicción de que tarde o temprano se hará justicia en su caso y que se demostrará su inocencia.

Ahora está esperando que la Corte Suprema de Apelaciones del país se pronuncie sobre su apelación, para detener el “asesinato de la ley”.

Gökhan dice que, debido a su avanzada edad y a sus problemas de salud, quiere esperar a que concluya su proceso de apelación en casa, por lo que pide que lo liberen de la cárcel.

La Comisión Europea dijo en un informe del 17 de abril que desde la introducción del estado de emergencia el 20 de julio de 2016, más de 150.000 personas han sido detenidas y 78.000 han sido arrestadas. (turkishminute.com)