Periodista progubernamental dice que los “fugitivos” vinculados a Gülen deben ser secuestrados o asesinados


Un periodista progubernamental pide el asesinato de un empresario turco y de personas como él a quienes acusa de ser los principales gulenistas.

El periodista progubernamental turco Emre Erciş ha pedido a la agencia de inteligencia turca que secuestre o extermine a un crítico empresario, Hamdi Akin İpek y a otros principales gulenistas tras un veredicto judicial en el Reino Unido que rechazó la solicitud de extradición de Ankara.

Al publicar una serie de tuits poco después del fallo, el periodista dijo que, si el Estado de Derecho cierra todas las demás vías, sólo queda una manera de traer de vuelta a Turquía a Ipek y a otras personas fugitivas de la estructura jerárquica de la “FETO” que están involucradas en actividades terroristas.

“Primero, encontrar su ubicación al igual que el MOSSAD o la CIA, luego secuestrarlo si se puede, o exterminarlo si no se puede devolverlo a Turquía”, dijo Erciş.

El miércoles, un tribunal de Londres denegó la solicitud de extradición de Turquía aduciendo que el caso estaba motivado políticamente y que los sospechosos sufrían malos tratos en las cárceles turcas.
Turquía ha acusado a Ipek de una serie de delitos, desde el fraude financiero hasta la financiación del terrorismo, debido a sus vínculos con el movimiento Gülen. El Gobierno turco considera a Gülen como el autor intelectual del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016 en el que murieron 249 civiles.

En reacción a la sentencia del Reino Unido, Erciş escribió: “El Reino Unido denegó la solicitud de extradición de un ejecutivo de la red de Gülen, Akın İpek. No es la primera vez que el Reino Unido protege a un terrorista”.

Según el periodista progubernamental, que se cree que tiene información privilegiada de la organización de inteligencia de Turquía, ese rechazo crea legitimidad para el secuestro o el exterminio.

Twitter borró los tuits del periodista tras las quejas, dijo Erciş más tarde.

El Gobierno turco acusa al movimiento de Gulen de ser el autor intelectual del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016 y lo llama “FETO”, abreviación de la presunta “Organización Terrorista Fethullahista”. El movimiento niega la participación y cualquier actividad terrorista.

Desde el verano de 2016, más de 220.000 personas han sido detenidas y 90.000 han sido encarceladas por sus supuestos vínculos con el movimiento Gulen en Turquía. Mientras tanto, el presidente Recep Tayyip Erdogan pidió a los gobiernos extranjeros que castiguen a los gulenistas en sus propios países.

Hasta ahora, varios países como Arabia Saudí, Malasia, Georgia y Myanmar han entregado a académicos, empresarios y directores de escuelas a petición del Gobierno turco, a pesar de que algunas de esas víctimas ya tenían el estatuto de refugiados ante las Naciones Unidas.

Según el relato del Gobierno turco, el MIT lleva a cabo tales operaciones por sí mismo en algunos países y devuelve a los sospechosos sin la participación de ningún otro organismo de aplicación de la ley extranjero.

En marzo de este año, la Organización Nacional de Inteligencia de Turquía (MIT) secuestró a seis ciudadanos turcos, un médico y cinco educadores que trabajaban para un grupo de escuelas afiliadas al movimiento Gülen en Kosovo y los trasladó a Turquía el mismo día. El secuestro de los ciudadanos turcos desencadenó una crisis política en Kosovo y el primer ministro Ramush Haradinaj despidió al ministro del Interior junto con el jefe del servicio secreto. Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW) lamentó la operación diciendo que los secuestrados correrían el riesgo de sufrir tortura y abusos en Turquía.

El portavoz presidencial de Turquía, İbrahim Kalin, dijo durante una conferencia de prensa en septiembre que el Gobierno turco continuará su caza global contra los seguidores del movimiento de Gulen, afirmando que la operación también podría tener lugar en los Estados Unidos. (turkeypurge.com)