Niños en las cárceles de Turquía: Una niña de 2 años se une a otros 700 niños que crecen tras las rejas

Selma Betül Urunga, una niña de dos años cuyos padres fueron encarcelados como parte de una campaña de represión posterior al golpe contra los seguidores del movimiento de Gülen, ha sido enviada a la prisión de Mersin para vivir con su madre, otro niño más en las cárceles de Turquía, donde más de 700 niños de entre 0 y 6 años crecen en condiciones terribles.

Según el diputado del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) Ömer Faruk Gergerlioğlu, la madre de la niña fue sentenciada a 9 años de prisión por sus supuestos vínculos con el movimiento Gülen la semana pasada, y su padre ha estado en la cárcel por más de 16 meses, condenado a 10 años.

Selma Betül fue entregada a su madre encarcelada el miércoles por la noche.

La familia Urunga tiene otros dos hijos, de 6 y 8 años, que serán atendidos por sus abuelos.

Turquía acusa al movimiento Gülen de orquestar un intento de golpe de Estado en 2016, aunque el movimiento niega rotundamente cualquier implicación.

Desde entonces, más de medio millón de personas han sido procesadas por presuntos vínculos con el movimiento, y en la actualidad unas 30.000 personas, de las cuales casi 10.000 son mujeres, están encarceladas por presunta pertenencia al movimiento.