Ministro de Asuntos Exteriores de Turquía: “Al menos 30 países cerraron escuelas afiliadas al movimiento Gülen”


El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía Mevlüt Cavusoglu declaró que al menos 30 países han cerrado escuelas e instituciones afiliadas al movimiento Gülen y expresó su esperanza de que se cierren todas las escuelas e instituciones vinculadas al movimiento en todo el mundo.

En declaraciones a la agencia estatal turca Anadolu, Cavusoglu también afirmó que tienen esperanza de recibir “algunos resultados positivos en América Latina, África y el sudeste asiático sobre el cierre de las instituciones de FETÖ en los próximos días”.

“FETÖ” es un término despectivo acuñado por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) dirigido por el presidente Recep Tayyip Erdogan para referirse al movimiento Gülen.

Cavusoglu recordó que Turquía se comprometió a librar una lucha global contra presuntos miembros del movimiento después de un controvertido intento de golpe de Estado el 15 de julio de 2016. “Al menos 30 países han cerrado escuelas, instituciones y asociaciones de FETÖ hasta ahora y la Fundación Maarif de Turquía se ha hecho cargo de estas escuelas en cerca de 20 países”, añadió Cavusoglu.

Turquía estableció la Fundación Maarif (TMF) en 2016 tras la intentona golpista de hacerse cargo de la administración de las escuelas en el extranjero afiliadas al movimiento Gülen.

Cavusoglu también dijo que el Gobierno turco ha dado prioridad a traer de vuelta a Turquía a los presuntos miembros fugitivos del movimiento Gülen y que ha advertido a los países balcánicos sobre las “serias amenazas” que plantea el movimiento.

“Dijimos que FETÖ es obviamente muy fuerte en Albania y tiene influencia en la política albanesa. Es lo mismo en Kosovo. La Fundación Maarif se hizo cargo de una universidad en Albania, y esperamos establecer un nuevo campus universitario en Kosovo”, dijo.

El Gobierno turco ha lanzado una campaña de persecución tanto nacional como mundial contra el movimiento Gülen, acusándolo de haber orquestado el intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, aunque el movimiento niega rotundamente cualquier implicación.

Como resultado de la caza de brujas mundial, más de 100 ciudadanos turcos vinculados a Gülen fueron devueltos a Turquía a través de operaciones de los servicios de inteligencia y con la cooperación de otros países, entre ellos Moldavia, Kosovo, Qatar, Azerbaiyán, Malasia, Gabón y Myanmar.