La OTAN acepta el mordaz informe de la Asamblea Parlamentaria sobre Turquía


La OTAN ha aceptado por primera vez un informe sobre Turquía que critica la evolución democrática y de los derechos humanos en el país, según informó Cumhuriyet.

El informe, preparado por la Asamblea Parlamentaria de la OTAN y aceptado la semana pasada en el Comité sobre la Dimensión Civil de la Seguridad (CDS), subrayaba que Turquía es el único país miembro de la OTAN entre los “países no libres” que figuran en la lista del Informe de Freedom House sobre el Índice de Libertad en el Mundo para 2018.

El informe de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, que reúne a legisladores de los países miembros para considerar cuestiones comunes relacionadas con la seguridad, destaca que Turquía experimentó un brutal intento de golpe de Estado el 15 de julio de 2016, que, a menos que se reprimiera, podría haber conducido a una guerra civil.

Sin embargo, en el informe no se menciona el movimiento Gülen, que Ankara considera responsable del golpe fallido y que ha designado una organización terrorista, según Cumhuriyet.

Destacando que Ankara recurrió a medios ilegales durante el estado de excepción de dos años de duración que se aplicó tras el intento de golpe de Estado de 2016, el informe destacaba que el nuevo sistema presidencial de Turquía, inaugurado tras las elecciones presidenciales de junio en el país, no tiene los controles y equilibrios que existen en el sistema presidencial de Estados Unidos.

El informe también se centraba en el control del Estado sobre los medios de comunicación turcos, señalando su preocupación por la detención del presidente honorario de Amnistía Internacional, Taner Kilic, y del filántropo y empresario turco Osman Kavala, al tiempo que señalaba que la decisión de no volver a imponer la pena capital es un hecho positivo en el país.

La venta de Dogan Media Group a Demirören Holding ha incrementado la preocupación por la intensificación del estrangulamiento de los medios de comunicación, según el informe.

El grupo Dogan Media Group, que incluye los periódicos Hürriyet, Posta y Fanatik y los canales de televisión Kanal D y CNN Türk, fue vendido al empresario progubernamental Erdogan Demirören en marzo, una medida que llevó a que aproximadamente el 90 por ciento de los medios de comunicación turcos se volvieran progubernamentales.