[INFORME] JWF expresa su preocupación por las ejecuciones extrajudiciales de detenidos en las prisiones turcas


La Fundación de Periodistas y Escritores (JWF, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, ha expresado su preocupación por “la clara tendencia a que cada vez más detenidos de ‘alto perfil’ se encuentren entre los muertos en circunstancias sospechosas en centros de privación de libertad”.

En su último informe titulado “Death in Custody- Right to Life in Turkish Prisons” (Muerte bajo custodia – Derecho a la vida en las cárceles turcas), la JWF afirmó que “en particular, los familiares de los agentes de policía y los miembros de la judicatura que en el pasado han investigado casos de corrupción de alto nivel u otras irregularidades por parte de personas cercanas al partido gobernante AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), comparten desde hace mucho tiempo la preocupación de que sus seres queridos en las cárceles se conviertan en la próxima víctima”.

Por lo tanto, la JWF ha instado a la comunidad internacional a garantizar la protección de las personas que corren el riesgo de sufrir privaciones arbitrarias de su vida debido a las acciones ilegales en las prisiones turcas por parte de agentes estatales que actúan en nombre del Gobierno turco.

La JWF también pidió a la comunidad internacional que abordara, con carácter prioritario e importante, el deterioro de la situación de los derechos humanos en Turquía, en particular en relación con la privación arbitraria de la vida en las cárceles turcas, a través de las Naciones Unidas, el Consejo de Europa y otros mecanismos internacionales y regionales pertinentes y apropiados, así como mediante visitas a los países y la participación diplomática bilateral.

La JWF instó encarecidamente a las autoridades turcas a que respetaran y garantizaran el derecho a la vida de las personas que se encontraran bajo su jurisdicción, incluso cuando estuvieran detenidas, y también les instó a que organizaran todos los órganos del Estado y las estructuras de gobernanza a través de las cuales se ejerce la autoridad pública, incluidos los organismos encargados de hacer cumplir la ley, las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas, de manera compatible con la necesidad de respetar y garantizar el derecho a la vida.

La JWF también instó encarecidamente al Gobierno turco a garantizar unas condiciones de detención adecuadas para todas las personas privadas de libertad, incluida una atención médica adecuada, y a llevar a cabo investigaciones rápidas e independientes cada vez que una persona muera bajo custodia.

Tras el controvertido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y su gobierno han llegado al extremo muchas veces al declarar que los miembros del movimiento Gülen no tienen derecho a la vida y rogarán por la muerte en las cárceles, el informe decía: “Él y los miembros de su gobierno han discutido repetida y públicamente la idea de restablecer la pena de muerte específicamente para los miembros del movimiento Gülen”.

“Aunque el restablecimiento de la pena de muerte puede no ser legalmente factible y a su vez aislaría aún más a Turquía, una vía que las autoridades no parecen estar dispuestas a seguir, el análisis de esta cuestión cada vez más preocupante y las pruebas empíricas muestran que el mismo ‘resultado’ se persigue a través de ejecuciones extrajudiciales, tanto en centros de privación de libertad como en las calles de Turquía, en circunstancias sospechosas y también a través de desapariciones forzadas e involuntarias”, dice el informe de la JWF.

Recordando que el Gobierno turco eliminó todas las garantías contra la tortura durante los primeros días tras el intento de golpe de Estado, emitiendo un cheque en blanco a los organismos encargados de hacer cumplir la ley para torturar y maltratar a los detenidos, el informe afirma que “aunque el gobierno ha negado vehementemente que la tortura y los malos tratos hayan tenido que ver con las muertes bajo custodia y los informes de autopsias, así como los expedientes de las investigaciones, se han mantenido confidenciales, es indudable que al menos varias de las muertes bajo custodia policial fueron consecuencia directa de la tortura generalizada, sistemática y deliberada por parte del Gobierno de Turquía.”

El informe subraya el hecho de que “varios meses después del intento de golpe de Estado, parece que se hicieron planes para que muchos detenidos, supuestos o verdaderos miembros del movimiento Hizmet/Gülen, fueran ejecutados sumariamente abriendo supuestamente las puertas de las prisiones con soldados desplegados o miembros de la milicia de la SADAT derribando a los prisioneros que ‘escapaban’ en una fuga escenificada de la prisión”.

“Las afirmaciones generalizadas en los medios de comunicación social afirmaban que los militantes planeaban lanzar una ola de asesinatos en las cárceles bajo el pretexto de un plan de escape orquestado, con el objetivo de matar a los involucrados en la conspiración golpista, haciendo inútil cualquier conocimiento de las verdades que se esconden detrás de la tentativa golpista. El plan fue abortado, supuestamente debido a la exposición pública”, informó el JWF.

“Sin embargo, las muertes sospechosas de presuntos miembros del movimiento Gülen en centros de privación de libertad sólo se intensificaron. De la información contenida en las listas adjuntas se puede concluir que las causas más comunes de muerte hechas públicas por las autoridades son el suicidio, el infarto de personas aparentemente sanas y la muerte por falta de atención médica. En todos los casos no se han llevado a cabo investigaciones oficiales rápidas e independientes.”

La JWF expresó su preocupación por “la clara tendencia a que cada vez más detenidos de ‘alto perfil’ se encuentren entre los muertos en circunstancias sospechosas en los lugares de privación de libertad”.

“En particular, los familiares de los agentes de policía y los miembros del poder judicial que en el pasado han investigado casos de corrupción de alto nivel u otras irregularidades cometidas por personas cercanas al AKP en el poder, comparten desde hace mucho tiempo la preocupación de que sus seres queridos en las cárceles se conviertan en la próxima víctima”, dice el informe.

Descargar el informe completo (inglés)