Furioso, el Gobierno turco acusa al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos de “colaborar con terroristas”

El gobierno turco del autocrático presidente Recep Tayyip Erdogan ha dado una enérgica respuesta que incluye insultos al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein, después de que éste redactara un informe en el que pedía a Ankara que levantara inmediatamente el estado de emergencia, acusándole de relegar “el organismo de la ONU bajo su administración a una posición de colaborador de organizaciones terroristas”.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein

“Esta persona, que es la cabeza de un organismo internacional de incuestionable importancia mundial, desafortunadamente ha relegado a dicho organismo de la ONU bajo su administración a una posición de colaborador de organizaciones terroristas. Condenamos esta situación. También nos entristece el daño infligido a esta organización universal”, dijo el martes el Ministerio de Asuntos Exteriores turco en una declaración escrita.

El informe publicado el lunes por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos recomendó a Turquía que pusiera fin sin demora al estado de emergencia, restableciera el funcionamiento normal de sus instituciones, revisara y derogara toda la legislación que no se ajustara a las obligaciones internacionales de Turquía en materia de derechos humanos, incluidos sus decretos sobre el estado de emergencia. También subrayó la necesidad de garantizar la realización de exámenes independientes e individualizados y la indemnización de las víctimas de detenciones y despidos arbitrarios.

“Dicho texto no tiene sentido, ya que ignora por completo las graves y múltiples amenazas terroristas a las que se enfrenta Turquía, en particular los efectos sobre la protección de los derechos humanos del intento de golpe de Estado de julio de 2016 que atentó contra la supervivencia de nuestro país y la vida democrática de nuestra nación”, afirma la declaración escrita emitida por el Ministerio de Asuntos Exteriores turco en respuesta.

“Como se ha puesto de manifiesto en sus declaraciones anteriores, el Alto Comisionado… ha perdido su objetividad e imparcialidad en cuestiones relativas a Turquía y ha desarrollado prejuicios contra nuestro país. El último texto que publicó contiene acusaciones infundadas que encajan perfectamente con los esfuerzos propagandísticos de las organizaciones terroristas. Esta es una situación inaceptable”, dijo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores turco también ha acusado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, de no haber aceptado supuestamente las invitaciones para visitar Turquía y de no haber presentado ninguna solicitud de visita a Turquía para preparar su último texto. “Lo ha preparado en cooperación con círculos afiliados al terrorismo. Su afirmación de no tener acceso a Turquía carece de fundamento”, afirma la declaración.

“Este texto constituye un peligro para todo el sistema de derechos humanos debido a las evaluaciones no objetivas que contiene. Turquía mantiene su determinación de proteger los derechos humanos, promover las normas hasta los niveles más avanzados y cooperar con las organizaciones internacionales, incluida la ONU, en estos asuntos”, dice la declaración.

El informe de la ONU -que abarca el período del 1 de enero al 31 de diciembre de 2017- advierte que el estado de emergencia ha facilitado el deterioro de los derechos humanos y la erosión del Estado de derecho en Turquía, y puede “tener implicaciones duraderas en el tejido institucional y socioeconómico de Turquía”.