Fallece una víctima más de la caza de brujas por falta de atención médica en las cárceles de Turquía


Mehmet Özbir, de 41 años, murió el martes de cáncer que se desarrolló cuando estaba en prisión preventiva por presuntos vínculos con Gülen y que causó que su salud se deteriorara significativamente debido a la falta de atención médica en la prisión.

Özbir fue detenido en agosto de 2016 como parte de la caza de brujas contra el movimiento Gülen tras el controvertido intento de golpe de Estado de 2016 y fue encarcelado durante más de 16 meses en la ciudad de Manisa acusado de terrorismo.

Se le diagnosticó cáncer mientras estaba en prisión, pero no recibió el tratamiento adecuado, lo que finalmente llevó a la amputación de su brazo. Como su situación empeoró más tarde, un tribunal ordenó su puesta en libertad condicional.

Después de salir de la cárcel en diciembre, Özbir comenzó un tratamiento de quimioterapia, pero su cáncer reapareció y fue hospitalizado en mayo.

Padre de tres hijos, Özbir pasó sus últimos días en el hospital de la provincia de Manisa.

Según informes internacionales, las condiciones carcelarias en Turquía empeoraron durante el estado de emergencia declarado tras el fallido golpe de Estado que terminó en julio. Los reclusos con mala salud han informado de que no reciben la atención médica necesaria en la cárcel.

La Asociación de Derechos Humanos de Turquía (İHD, por sus siglas en turco) ha puesto de manifiesto en un informe las violaciones cometidas en las cárceles turcas, entre las que se encuentran la escasa o nula atención médica prestada a los presos enfermos, el acoso, las palizas, el humillante cacheo al desnudo, la reclusión en régimen de aislamiento y los castigos arbitrarios como la denegación de permisos de visita.

“La tortura, los malos tratos, el trato abusivo, inhumano y degradante de las personas privadas de sus libertades en los centros de detención y las cárceles de Turquía se han convertido en una norma, en lugar de una excepción, debido al aumento de la euforia nacionalista y el fanatismo religioso en el país tras un controvertido intento de golpe de Estado el 15 de julio de 2016″, afirma Stockholm Center for Freedom.

La Asociación de los Derechos Humanos y la Fundación de los Derechos Humanos de Turquía (TIHV) afirmaron en diciembre de 2017 que 2.278 personas fueron torturadas y 11 secuestradas en Turquía durante los primeros 11 meses de 2017.