[ENTREVISTA] Beatriz Becerra: “Turquía debe actuar de acuerdo con sus compromisos”

Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo (DROI). Las principales responsabilidades de la Subcomisión incluyen todas las cuestiones relativas a los derechos humanos, la protección de las minorías y la promoción de los valores democráticos, mientras que su ámbito geográfico abarca países no pertenecientes a la UE.

Platform for Peace an Justice (PPJ)entrevistó a la vicepresidenta de la DROI y eurodiputada española Beatriz BECERRA BASTERRECHEA sobre la reciente represión y las violaciones de derechos en Turquía.

La señora Becerra es miembro de ALDE, uno de los tres Grupos más antiguos, es el cuarto grupo más grande del Parlamento y se fundó como un Grupo manifiestamente liberal.

por Fernando Lozano

Varias organizaciones internacionales, como la Amnistía Internacional y Human Rights Watch, así como los Relatores Especiales de la ONU, han denunciado graves violaciones de los derechos humanos en Turquía. Como vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del PE.

Los derechos humanos deben respetarse en todas partes, independientemente del país y de la situación. Además, Turquía es signataria tanto del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos como del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y, desde principios del decenio de 2000, se ha comprometido a introducir reformas para fortalecer la democracia y garantizar el pleno respeto de los derechos y libertades fundamentales. Por todo ello, Turquía debe actuar de acuerdo con sus compromisos.

Usted también es miembro de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. Varios informes fidedignos muestran que hay más de 17.000 mujeres en las cárceles turcas que intentan sobrevivir en condiciones inhumanas. 700 de ellas tienen que vivir en las cárceles con sus hijos menores de 6 años. ¿Qué diría usted de las mujeres que han sido encarceladas arbitrariamente tras el fallido golpe de Estado?

El artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que Turquía ratificó en 2003, establece que toda persona, independientemente de su sexo, tiene derecho a un juicio imparcial. La detención arbitraria también está contemplada en el artículo 9 del mismo Pacto y en el artículo 5 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que Turquía confirma que tendrá en cuenta al mejorar su marco jurídico nacional. Por consiguiente, Turquía debe cumplir sus compromisos y su propia legislación.

Turquía ha publicado recientemente notificaciones rojas sobre varios disidentes que viven en el exilio, entre ellos el periodista Can Dundar y otros periodistas. Ya hay 156 periodistas encarcelados, la represión de Turquía contra la libertad de expresión está poniendo a prueba la sinceridad de la UE en los valores europeos. ¿Cree usted que el liderazgo de la UE ha reaccionado en consecuencia o ha tendido a apaciguar al gobierno de Erdogan hasta ahora por razones que pueden ser explicadas por la Realpolitik?

Los dirigentes de la UE están realmente preocupados por el respeto de los valores fundamentales y la libertad de expresión en Turquía. Esta es la razón por la que la UE está dividida en cuanto al futuro de su adhesión, algunos Estados miembros han propuesto abiertamente sustituir la adhesión por una asociación especial; algunos se han opuesto públicamente a la plena adhesión, mientras que otros siguen apoyando el proceso de adhesión.

Durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo de febrero votamos una resolución sobre la situación actual de los derechos humanos en Turquía que hacía una referencia específica al destino de los periodistas encarcelados y al uso indebido del estado de emergencia para silenciar la disidencia.

Primero, un futbolista germano-kurdo fue atacado en la autopista alemana por sus críticas a Erdogan sobre la ofensiva de Afrin. Luego, un empresario suizo-turco fue sometido a un intento de secuestro por parte de la inteligencia turca. Las autoridades suizas impidieron el secuestro e identificaron al conspirador como empleado de la embajada turca. Recientemente, los servicios secretos de Turquía han secuestrado a seis ciudadanos turcos de Kosovo, lo que ha conmocionado a la comunidad internacional. ¿Cree usted que la agresividad del Gobierno turco supone una amenaza para la seguridad de los ciudadanos europeos?

Deberíamos iniciar un debate serio para intentar encontrar otro enfoque estratégico con respecto a Turquía, pensando no solo en cómo Turquía puede desafiar la seguridad y la democracia europeas en el exterior, sino también en el interior, y deberíamos empezar a ver a Turquía como un riesgo de seguridad multidimensional. Romper todas las relaciones no es una opción, pero la situación requiere un enfoque holístico que ayude a promover una democracia de abajo arriba en Turquía y a desarrollar valores democráticos reales en la sociedad turca.

El surgimiento de una auténtica democracia turca debería ser nuestro principal objetivo estratégico y la UE debe estar dispuesta a invertir todos los recursos y el tiempo necesarios para garantizar que este resultado se haga realidad. De lo contrario, nos arriesgamos a una escalada de la situación que supondría un riesgo para la seguridad de la UE.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha decepcionado en varias ocasiones a las víctimas de la purga turca rechazando sus solicitudes por razones muy controvertidas. Muchos expertos en derecho y defensores de los derechos dentro de Turquía y de la UE han criticado al Tribunal por jugar a favor de Erdogan.

Se estima que un treinta y cinco por ciento de todas las solicitudes turcas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos son rechazadas debido a errores de procedimiento. Algunas ONG e institutos de investigación que promueven los derechos humanos han venido organizando talleres específicos con abogados turcos con el fin de reforzar la aplicación de la jurisprudencia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos mediante el análisis de la jurisprudencia y el sistema jurídico del tribunal.

En dos sentencias recientes, los casos de los periodistas Mehmet Altan y Sahin Alpay, el Tribunal Europeo determinó que se había violado el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que protege el derecho a la libertad de expresión. El tribunal dejó claro que las críticas a los gobiernos no deberían ser objeto de acusaciones penales, ya que, además de la detención preventiva, esto tendría inevitablemente un efecto paralizador sobre la libertad de expresión y silenciaría las voces disidentes. En consecuencia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha determinado que en Turquía se han producido violaciones del derecho a la libertad de expresión.